martes, agosto 31, 2010

LA S O L T E R I A .

Más de cuatro años de su vida gastaron Maria y Eduardo en un noviazgo aparentemente feliz, que se acabó cuando terminaron la carrera que estudiaron juntos. Fue como si hubieran agotado los temas de conversación que tenían en la universidad, para entrar en una competencia profesional que, lejos de dar trascendencia a su relación, marcaba territorios incompatibles. Finalmente, Eduardo confesó que cuando se dio cuenta de que su noviazgo le reclamaba mas formalidad, tuvo miedo de continuar, porque necesitaba tiempo para saber si Maria era la mujer con quien realmente deseaba pasar el resto de su vida.

Su caso es el de cada vez más parejas 'modernas' que huyen de la responsabilidad como del demonio incluso cuando ya tienen todo preparado para la boda.

Quizás no supieron nunca que el verdadero amor no se traduce en 'sentir bonito' cuando se esta frente a la pareja y que tampoco significa: 'estar de acuerdo en todo lo que se hace', porque cuando realmente se ama a alguien se adquiere el COMPROMISO MORAL de ayudarlorespetuosamente a ser mejor, a que crezca como ser humano en todos los aspectos.

Cuando los jóvenes sueñan con encontrar al príncipe azul o a la súper-mujer para ser felices siempre, tendrán que plantearse con toda seriedad si no están esquizofrénicos, porque un mundo así solo se dá en las letras o en las telenovelas, donde navegamos a merced de la imaginación del autor, pero no en el mundo, donde el Creador ha dispuesto para los hombres la felicidad y el sufrimiento, los logros y los fracasos, la aceptación y el rechazo, y la lucha constante y permanente, desde que nacemos hasta que dejamos de respirar.

Hace poco llego a mis manos una información de Cimac, en la que Martha Celia Herrera, psicoterapeuta del Centro de Interdisciplina Conductuales, asegura que las mujeres aun hoy conservan la expectativa de encontrar a un hombre maduro, productivo, estable, inteligente, paternal, que cambie pañales, que las acompañe al pediatra, que sepa preparar papillas que sea una excelente pareja, tierno, que externe sus emociones, que no pida relaciones íntimas cuando ella está enojada, que sea empático.


Ellos, entre tanto, buscan a la mujer de sus sueños: productiva, inteligente, excelente anfitriona, que desee uno o dos hijos cuando el lo decida, que no pida dinero, que sea autosuficiente, independiente y autónoma, que colabore en la economía familiar y que cuide a los niños, que lave, planche, cocine y tenga bien arreglada la casa, además de que se dé tiempo para cuidar su apariencia, que siempre esté súper delgada, que sea vea sexy, etc, etc.

La Dr. Herrera dice que con la revolución sexual y el feminismo se rompió el equilibrio tradicional entre el papel que correspondía a los hombres y el que estaba destinado a las mujeres. Los varones se asustan frente a las mujeres que compiten con ellos en su espacio laboral y que a menudo están mas calificadas que ellos, y esa amenaza a veces se extiende al campo sentimental. Influye también que se dividieron los roles, pero nunca quedaron delineados. Ahora la mujer tiene mas actividades que antes, porque debe estudiar, trabajar y atender a su familia, hecho que resulta desconcertante para todos.

Las expectativas femeninas y las masculinas son irreales y poco objetivas. Muchos ni siquiera son capaces de expresar lo que esperan del otro. Yo no soy psicoterapeuta, pero se que en la vida nada es mágico ni gratuito.


Los hombres y las mujeres hemos sido siempre los mismos, aunque las circunstancias han cambiado y, en este renglón, no tan positivamente como seria deseable. Nadie esta ya hecho; la vida entera no nos alcanza a veces para irnos moldeando según nuestras metas y proyectos.

De la misma manera dos seres inacabados, que tendrían que estar conscientes de que van a esculpirse juntos durante toda la vida. Anhelar un príncipe azul o una súper mujer junto a nosotros NO es un PECADO, pero si puede llegar a convertirse en un obstáculo para ser felices al lado de un ser humano de carne y hueso, con potencialidades y miserias que, como nosotros, necesita comprensión y verdadero amor para llegar a la excelencia poco a poco. Si hoy tantas relaciones se rompen después de un tiempo de tratarse en su noviazgo, es precisamente porque no estamos dispuestos a trabajar para forjar una relación sana, sincera, basada en el verdadero amor, que no es solo romanticismo, sino prueba constante de fidelidad, comunicación, respeto y de humanidad.

Curiosamente, la Dr. Herrera concluye que, mientras estudian licenciaturas, maestrías y doctorados, hombres y mujeres no se dan tiempo para 'habilitarse en pareja', para hablar de si mismos. Todo eso se queda guardado y, cuando cumplen 30 años o más deciden tener un compañero, suponen que, como por arte de magia, contarán con habilidades que no desarrollaron, porque nunca se dieron tiempo para hacerlo.

Para relacionarse con otra persona hay que estar dispuesto a negociar, a manejar enojos, a discutir -no pelear- porque aunque existan puntos de vista diferentes, es posible conseguir objetivos que satisfagan a los dos, dice la doctora. Pero eso cuesta.

Quizás el problema radica en que nadie desea comprometerse a entablar la lucha por lograrlo. Demasiado egoísmo, diría yo. Cada día son más las mujeres y hombres, profesionistas, independientes, inteligentes y de éxito, que ven pasar los años sin encontrar pareja. Personas, de todas las clases sociales se encuentran frente al mismo problema.

Son Solteros y Solteras, se han quedado atrapados(as) en un espacio dentro de la sociedad actual, muy limitado en cuanto a diversiones y actividades, y se les dificulta mucho encontrar personas en su misma situación, ya no se diga para casarse, sino simplemente para acompañarse y entablar una buena amistad.

Ya no existe la palabra 'solteron (a)' y su imagen ha cambiado 180 grados, ya no es el hombre o la mujer gris, amargada, vestido como fraile o monja (según sea el caso); ahora son seres impecables, atractivos(as), de muy buen carácter. Que van supliendo la juventud con personalidad, desarrollo humano e intelectual.

Pero la soledad no es exclusiva de aquellas personas que son solteras, hay mujeres que aun estando rodeadas de mucha gente llegan a sentirse muy solas, y a sufrir de carencias afectivas.

También entre mujeres y hombres casadas(os), que comparten su vida con su pareja, es frecuente encontrar 'solos(as) acompañados(as)'. Para poder amar verdaderamente hay que renunciar a creer que ese sentimiento es el fin de la soledad, y estar dispuestos a aceptar dos soledades, la del otro y la propia.
Y es que amor es confesar: Si, yo te amo como tu eres... aunque no correspondas a mis sueños y a mis esperanzas, tu realidad me dá mucho mas regocijo que mis sueños...


A MIS AMIGOS (AS):

A mis amigos que son... SOLTEROS:
El amor es como una mariposa. Mientras más lo persigues más te evade. Pero si lo dejas volar, regresará a ti cuando menos lo esperes. El amor puede hacerte feliz, pero muchas veces duele, pero el amor sólo es especial cuando se lo entregas a alguien que realmente se lo merece. Así que tómate tu tiempo y elige lo mejor.

A mis amigos que son... NO TAN SOLTEROS: El amor no es convertirse en la 'persona perfecta' para alguien. Es encontrar a alguien que te ayude a ser la mejor persona que puedas ser.


A mis amigos QUE... SÓLO QUIEREN VIVIR UN MOMENTO O USAR A LAS PERSONAS, PARA SENTIRSE MEJOR: Nunca digas 'Te Quiero', si no te importa. Nunca hables de sentimientos si en verdad no los sientes. Nunca toques una vida si pretendes romper un corazón. Nunca mires a los ojos cuando todo lo que haces es mentir. Lo más cruel que una persona le puede hacer a su pareja es dejar que se enamore cuando no se tiene la intención de corresponderle y esto es para ambas partes....

A mis amigos que son....CASADOS: El amor no es 'tu culpa', el amor dá libertad de acción y de pensar, la monotonía se desintegra con imaginación, comunicación y mucho respeto, el amor NO es: 'Gracias por aguantarme'; el amor NO es mantener la relación por los hijos, el amor es de pareja no de familia ni de hijos, el amor es respeto mutuo, confianza, fidelidad, la verdadera medida de la compatibilidad no son los años que han pasado juntos, pero sí que tan buenos son el uno para el otro.

A mis amigos que... TIENEN EL CORAZÓN DESTROZADO: Los corazones rotos duran tanto y como uno desea y cortan tan profundamente como los dejas continuar. El desafío no es como sobrevivir a un corazón roto, sino aprender de ellos.

A mis amigos que... TIENEN MIEDO DE CONFESAR: El amor duele cuando terminas con alguien. Duele mucho más cuando alguien rompe contigo. Pero el amor duele más cuando la persona que has amado NO TIENE IDEA DE COMO TE SIENTES.

A mis amigos que... TODAVÍA ESTÁN AGUANTANDO: Una cosa triste de la vida es cuando conoces a alguien y te enamoras, sólo para encontrar al final que nunca funcionó y que has perdido años de tu vida con alguien que no valía la pena. Si el o ella no vale la pena ahora, el o ella no valdrá la pena en un año o en 10 años. ¡¡DEJALO IR!!

A TODOS MIS AMIGOS: Mi deseo para ustedes es que encuentren un hombre o mujer cuyo amor sea honesto, fuerte, maduro, que nunca cambie, enriquecedor, protector, animado, recompensante y nada egoísta... y si ya lo encontraron, aprecienlo y no lo dejen ir!


No me preguntes como llegó a mis manos, pero es algo para no quedartelo y si compartirlo.

viernes, agosto 20, 2010

Diferencia entre enamoramiento y amar

Diferencia entre enamoramiento y amar

Erich Fromm en su libro "El Arte de Amar"
habla de una diferencia entre
enamoramiento y amor.

Nos enamoramos cuando conocemos a alguien por quien nos
sentimos atraídos y dejamos caer frente a
el o ella las barreras que nos separan de
los demás.

Cuando compartimos con esa persona
nuestros sentimientos y pensamientos más
íntimos, tenemos la sensación de que, por
fin, hicimos una conexión con alguien.

Este sentimiento nos produce gran placer,
hasta la química de nuestro cuerpo cambia,
dentro de el se producen unas sustancias
llamadas endorfinas.

Nos sentimos felices y andamos todo el día
de buen humor y atontados.

Cuando estamos enamorados nos parece que
nuestra pareja es perfecta y la persona
más maravillosa del mundo. Esa es la
diferencia entre enamoramiento y el amor.

Empezamos a amar cuando dejamos de estar
enamorados.

¿Que? Así es.

El amor
requiere conocer a la otra persona,
requiere tiempo, requiere reconocer los
defectos del ser amado, requiere ver lo
bueno y lo malo de la relación.

No quiere decir que enamorarse no es
bueno, al contrario es maravilloso. Sin
embargo es solo el principio.

Muchas personas son adictas a estar
enamoradas. Terminan sus relaciones cuando
la magia de haber conocido alguien nuevo
desaparece; cuando empiezan a ver defectos
en la otra persona y a darse cuenta que no
es tan perfecta como pensaban.

El verdadero amor no es ciego.

Cuando amas
a alguien puedes ver sus defectos y los
aceptas, puedes ver sus fallas y quieres
ayudarle a superarlas.

Al mismo tiempo esa
persona ve tus propios defectos y los
entiende.

El amor verdadero esta basado en
la realidad, no en un sueño de que
encontraste a tu príncipe azul o a tu
princesa encantada.

Encontraste a una persona maravillosa, de
acuerdo, pero no es perfecta ni tu
tampoco.

Encontraste a tu alma gemela, pero también
los gemelos discuten y también tienen
diferencias.

Amar es poner en una balanza lo bueno y lo
malo de esa persona y después amarla. El
amor es una decisión consciente.

Muchas veces oímos de personas que dicen
que se enamoraron de alguien y que no
pueden evitarlo.

Que se supone que es una cuestión de
suerte?

Que se supone que amamos por arte de
magia?

Que se supone que alguien mas tiene poder
sobre nosotros?

De ninguna manera. Puedes sentir una gran
admiración por alguien, puedes desear
tener una relación con alguien, puedes
estar muy agradecido por lo que alguien ha
hecho por ti, pero... no la amas.

El amor nace de la convivencia, de
compartir, de dar y recibir, de intereses
mutuos, de sueños compartidos.

Tu no
puedes amar a alguien que no te ama, o que
no se interesa en ti. El amor verdadero es
reciproco.

Recibes tanto como das.

Si en este momento, tu mismo tienes un
"amor imposible" debes estar molesto
conmigo tal vez estas pensando: Como es
posible que me digas esto? Que no ves que
es amor lo que siento?

No te culpo, yo también tuve alguna vez
amores imposibles y también sentí la
frustración de que esa persona no me
hiciera caso o me abandonara. Pero te
repito. No puedes amar a alguien que no te
ama.

Haz este experimento: Llena el espacio en
blanco con el nombre de tu "amor
imposible"

*Amo intensamente a________________ aunque
no muestre el más mínimo interés en mi.
*Nunca voy a estar con_______________ pero
lo amaré por siempre.
*Voy a amar a ____________ sin importar
que me trate mal o no me haga caso.
*Si no tengo el amor de ____________ no
amare a nadie más.

Como te sientes? Alguna de estas frases te
suena familiar?.

Las frases anteriores no hablan de amor
verdadero, hablan de lo siguiente:

*Baja autoestima: tu no mereces ser
ignorado por nadie, mucho menos ser
tratado mal.

*Temor de hacerte responsable de tus
sentimientos: si te aferras a alguien
que sabes no podrás conseguir, te evitas
el trabajo de buscar a alguien que te haga
caso.

*No hacerte responsable de ti mismo: Si le
das a alguien mas poder sobre ti, evitas
tomar tus propias decisiones.

*Miedo: que tal si en lugar de estar
sufriendo por esta persona en particular,
te olvidas de ella y te pones a buscar
alguien con el que si puedas tener una
relación?

Lo has intentado verdad?, pero no puedes.
Ahora llena las siguientes frases
con el mismo nombre:

*Pienso que__________ es maravilloso(a)
pero como se que hay pocas probabilidades
de que exista algo entre nosotros, buscare
alguien que este disponible para mi.

*Veo que____________ no puede ver lo mucho
que valgo, buscare alguien que pueda.

*Yo soy un ser humano digno de amor y
respeto, si__________ no me lo da,
alguien mas lo hará.

*Me amo, así que nunca mas permitiré
que__________ me menosprecie.

Las frases anteriores si hablan de amor
verdadero. Amor por ti mismo, que como ya
dijimos es la base del amor.

En resumen:

*El enamorarse no es lo mismo que amar.

*Tu decides a quien amar.

*No puedes amar a quien no te ama.

*El amor esta basado en la realidad.

*El amor no es ciego.

*Si, el amor esta basado en la realidad,
pero también tus sueños los puedes
alcanzar.

*Por eso analiza y busca la forma de
encontrar el amor en la persona de tus
sueños.

"Empezamos a amar no cuando encontramos
una persona perfecta, sino cuando
aprendemos a ver perfectamente una persona
imperfecta."

Colaboración de Alfridina Lalane
Puerto Rico

¡Escríbele a Alfridina!


martes, agosto 10, 2010

Mejor, ¿imposible?

via Mejora Emocional by Merlina Meiler on 8/8/10

Cuando logramos algo que deseamos mucho o la vida nos deleita con una sorpresa muy positiva, solemos usar frases tales como. "Mejor, ¡imposible!"

Sin embargo, considero que es una frase poco feliz…

El lenguaje que utilizamos condiciona nuestras acciones y nuestros pensamientos. "Mejor" significa que no hay nada comparable. Entonces, aunque estoy diciendo que este momento o esta situación son superiores con respecto a las que ya viví, también estoy limitando lo que puede suceder en el futuro, en mi vida. Si es imposible que suceda un hecho que exceda el actual, simplemente, me estoy cerrando a nuevas posibilidades de igual o mayor intensidad.

También nos genera cierta dependencia con lo que está sucediendo: si esto es lo que yo considero lo mejor a lo que puedo aspirar (en el ámbito que sea), haré "cualquier cosa" para sostenerlo… y tal vez "cualquier cosa" no sea lo más conveniente o sano para mí.

Esto no va en desmedro de disfrutar lo que a uno le pasa y de compartirlo en grande con quienes nos quieren bien, sino en dejar siempre abierta la puerta interna para que sigan sucediendo cosas buenas en nuestra vida.

Otras enunciaciones absolutas que solemos decir (o escuchar), son:

- "No se puede pedir más" (¿por qué no?)

- "El casamiento es el día más importante de la vida" (¿o sea que no habrá días así de intensos en el futuro, en el plano familiar?)

- "Este es el trabajo ideal" (¿entonces estoy atado de pies y manos a mi jefe porque de perderlo, no hallaré otro equiparable?)

- "Esto es lo más estupendo que me puede pasar" (te aseguro que hay otras realidades estupendas que también podrían concretarse en tu vida y también te las mereces).

- "Esta noticia es la más feliz de mi vida" (yo agregaría, "hasta ahora" o "esta noticia es la primera de una serie de buenas nuevas que vendrán).

Por eso, siempre sostengo que: Mejor, ¡es bien posible!

¿Acostumbras usar este tipo de frases, sin darte cuenta?

LECTURA RELACIONADA: Te amo demasiado


Things you can do from here:

domingo, agosto 08, 2010

La isla de las emociones

(cuento de Jorge Bucay)
Hubo una vez una isla donde habitaban todas las emociones y todos los sentimientos humanos que existen. Convivían, por supuesto, el Temor, la Sabiduría, el Amor, la Angustia, la Envidia, el Odio... Todos estaban allí.

A pesar de los roces naturales de la convivencia, la vida era sumamente tranquila y hasta previsible. A veces la Rutina hacia que el Aburrimiento se quedara dormido, o el Impulso armaba algún escándalo, pero muchas veces la Constancia y la Conveniencia lograban aquietar el Descontento.

Un día, inesperadamente para todos los habitantes de la isla, el Conocimiento llamó a reunión. Cuando la Distracción se dio por enterada y la Pereza llegó al lugar del encuentro, todos estuvieron presentes. Entonces, el Conocimiento dijo:

–Tengo una mala noticia para darles: La isla se hunde.

Todas las emociones que vivían en la isla dijeron:

–¡No, cómo puede ser! ¡Si nosotros vivimos aquí desde siempre!

El Conocimiento repitió:

–La isla se hunde.

–¡Pero no puede ser! ¡Quizá estás equivocado!

–El Conocimiento casi nunca se equivoca –dijo la Conciencia dándose cuenta de la verdad–. Si él dice que se hunde, debe ser porque se hunde.

–¿Pero qué vamos a hacer ahora? –se preguntaron los demás.

Entonces, el Conocimiento contestó:

–Por supuesto, cada uno puede hacer lo que quiera, pero yo les sugiero que busquen la manera de dejar la isla... Construyan un barco, un bote, una balsa o algo que les permita irse, porque el que permanezca en la isla desaparecerá con ella.

–¿No podrías ayudarnos? –preguntaron todos, porque confiaban en su capacidad.

–No –dijo el Conocimiento–, la Previsión y yo hemos construido un avión y en cuanto termine de decirles esto volaremos hasta la isla más cercana.

Las emociones dijeron:

–¡No! ¡Pero no! ¿Qué será de nosotros?

Dicho esto, el Conocimiento se subió al avión con su socia y, llevando de polizón al Miedo, que como no es zonzo ya se había escondido en el motor, dejaron la isla.

Todas las emociones, en efecto, se dedicaron a construir un bote, un barco, un velero... Todas... salvo el Amor.

Porque el Amor estaba tan relacionado con cada cosa de la isla que dijo:

–Dejar esta isla... después de todo lo que viví aquí... ¿Cómo podría yo dejar este arbolito, por ejemplo? Ahh... compartimos tantas cosas...

Y mientras las emociones se dedicaban a fabricar el medio para irse, el Amor se subió a cada árbol, olió cada rosa, se fue hasta la playa y se revolcó en la arena como solía hacerlo en otros tiempos. Tocó cada piedra... y acarició cada rama...

Al llegar a la playa, exactamente desde donde el sol salía, su lugar favorito, quiso pensar con esa ingenuidad que tiene el amor:

“Quizá la isla se hunda por un ratito... y después resurja... ¿por qué no?”

Y se quedó durante días y días midiendo la altura de la marea para revisar si el proceso de hundimiento no era reversible...

La isla se hundía cada vez más...

Sin embargo, el Amor no podía pensar en construir, porque estaba tan dolorido que sólo era capaz de llorar y gemir por lo que perdería.

Se le ocurrió entonces que la isla era muy grande, y que aun cuando se hundiera un poco, siempre él podría refugiarse en la zona más alta...

Cualquier cosa era mejor que tener que irse. Una pequeña renuncia nunca había sido un problema para él.

Así que, una vez más, tocó las piedritas de la orilla... y se arrastró por la arena... y otra vez se mojó los pies en la pequeña playa que otrora fue enorme...

Luego, sin darse cuenta demasiado de su renuncia, caminó hacia la parte norte de la isla, que si bien no era la que más le gustaba, era la más elevada...

Y la isla se hundía cada día un poco más...

Y el Amor se refugiaba cada día en un espacio más pequeño...

–Después de tantas cosas que pasamos juntos... –le reprochó a la isla.

Hasta que, finalmente, sólo quedó una minúscula porción de suelo firme; el resto había sido tapado completamente por el agua.

Recién en ese momento el Amor se dio cuenta de que la isla se estaba hundiendo de verdad. Comprendió que, si no dejaba la isla, el amor desaparecería para siempre de la faz de la Tierra...

Caminando entre senderos anegados y saltando enormes charcos de agua, el Amor se dirigió a la bahía.

Ya no había posibilidades de construirse una salida como la de todos; había perdido demasiado tiempo en negar lo que perdía y en llorar lo que desaparecía poco a poco ante sus ojos.

Desde allí podría ver pasar a sus compañeros en las embarcaciones. Tenía la esperanza de explicar su situación y de que alguno de sus compañeros lo comprendiera y lo llevara.

Buscando con los ojos en el mar, vio venir el barco de la Riqueza y le hizo señas. La Riqueza se acercó un poquito a la bahía.

–Riqueza, tú que tienes un barco tan grande, ¿no me llevarías hasta la isla vecina? Yo sufrí tanto la desaparición de esta isla que no pude fabricarme un bote...

Y la Riqueza le contestó:

–Estoy tan cargada de dinero, de joyas y de piedras preciosas, que no tengo lugar para ti, lo siento... –y siguió su camino sin mirar atrás.

El Amor se quedó mirando, y vio venir a la Vanidad en un barco hermoso, lleno de adornos, caireles, mármoles y florecitas de todos los colores. Llamaba muchísimo la atención.

El Amor se estiró un poco y gritó:

–¡Vanidad... Vanidad... llévame contigo!

La Vanidad miró al Amor y le dijo:

–Me encantaría llevarte, pero... ¡tienes un aspecto!... ¡estás tan desagradable... tan sucio y tan desaliñado!... Perdón, pero creo que afearías mi barco––y se fue.

Y así, el Amor pidió ayuda a cada una de las emociones. A la Constancia, a la Sensualidad, a los Celos, a la Indignación y hasta al Odio. Y cuando pensó que ya nadie más pasaría, vio acercarse un barco muy pequeño, el último, el de la Tristeza.

–Tristeza, hermana –le dijo–, tú que me conoces tanto, tú no me abandonarás aquí, eres tan sensible como yo... ¿Me llevarás contigo?

Y la Tristeza le contestó:

–Yo te llevaría, te lo aseguro, pero estoy taaaaan triste... que prefiero estar sola –y sin decir más, se alejó.

Y el Amor, pobrecito, se dio cuenta de que por haberse quedado ligado a esas cosas que tanto amaba, la isla iba a hundirse en el mar hasta desaparecer.

Entonces se sentó en el último pedacito que quedaba de su isla a esperar el final...

De pronto, el Amor escuchó que alguien chistaba:

–Chst-chst-chst...

Era un desconocido viejito que le hacía señas desde un bote de remos.

El Amor se sorprendió:

–¿A mí? –preguntó, llevándose una mano al pecho.

–Sí, sí –dijo el viejito–, a ti. Ven conmigo, súbete a mi bote y rema conmigo, yo te salvo.

El Amor lo miró y quiso explicar:

–Lo que pasó fue que yo me quedé...

–Yo entiendo –dijo el viejito sin dejarlo terminar la frase–, sube.

El Amor subió al bote y juntos empezaron a remar para alejarse de la isla.

No pasó mucho tiempo antes de ver cómo el último centímetro que quedaba a flote terminó de hundirse y la isla desaparecía para siempre.

–Nunca volverá a existir una isla como ésta –murmuró el Amor, quizá esperando que el viejito lo contradijera y le diera alguna esperanza.

–No –dijo el viejo– como ésta, nunca.

Cuando llegaron a la isla vecina, el Amor comprendió que seguía vivo. Se dio cuenta de que iba a seguir existiendo.

Giró sobre sus pies para agradecerle al viejito, pero éste, sin decir una palabra, se había marchado tan misteriosamente como había aparecido.

Entonces, el Amor, muy intrigado, fue en busca de la Sabiduría para preguntarle:

–¿Cómo puede ser? Yo no lo conozco y él me salvó... Todos los demás no comprendían que me hubiera quedado sin embarcación, pero él me ayudó, él me salvó y yo ni siquiera sé quién es...

La Sabiduría lo miró a los ojos largamente y dijo:

–Él es el único que siempre es capaz de conseguir que el amor sobreviva cuando el dolor de una pérdida le hace creer que es imposible seguir. El único capaz de darle una nueva oportunidad al amor cuando parece extinguirse. El que te salvó, Amor, es el Tiempo.


(Este cuento es el prólogo del libro de Silvia Salinas "Todo (no) terminó", lleno de reflexiones para volver a empezar después de la ruptura de pareja, y que a mí personalmente me ha ayudado a comprender mis propias emociones sobre mi divorcio, a sustituir el resentimiento por perdón, la culpa por aceptación... y el miedo por valentía):
LAS 5 ESTACIONES DEL DIVORCIO

*La confusión. Según Salinas, los dilemas previos a la separación suelen parecerse en todas las parejas. Y sugiere, sobre todo, perderle el miedo a la confusión, tomar distancia y contemplar cada aspecto de la vida sin emitir juicios de valor. "Mucha gente toma soluciones inadecuadas porque no tolera permanecer en ese estado —apunta—. Hay que saberlo: es más sano aprender a convivir con la confusión que resolverla ficticiamente".

*El odio. Al principio, suelen surgir sentimientos agresivos hacia el otro y también hacia uno mismo. "Si en un primer momento necesitamos expresar el enojo, después debemos estar atentos a no cultivarlo", aconseja la psicóloga. Y agrega, además, que nunca podremos divorciarnos emocionalmente, si nuestros resentimientos nos atan a la persona de quien nos queremos separar.

*El dolor. Se oculta a través de la máscara de la bronca. "No tenemos una cultura que avale el estar triste, pero en ciertas ocasiones lo más verdadero que tenemos es nuestra tristeza", apunta Salinas. La pérdida, el dolor, el vacío de la soledad y la incertidumbre son emociones que —según la especialista— se evitan o niegan por miedo a quedarse en el sufrimiento. Pero, en el camino del divorcio, no hay demasiados atajos. "Estamos frente a una opción: aceptar y entrar en nuestro dolor para salir mejor de lo que estábamos antes, o estancarnos en el enojo", dice.

*La nostalgia y la culpa. Con el paso del tiempo, se hacen evidentes los costos de la separación, sobre todo para los hijos. "En este trance, si no logramos rehacer nuestra vida, si nos abate la soledad, empezamos a pensar que si finalmente hubiésemos soportado lo que nos dañaba, los acontecimientos no habrían sido tan malos", describe la psicóloga. Este pensamiento conduce a un callejón sin salida: "el absurdo de pensar que si nosotros y nuestra pareja no hubiéramos sido los que fuimos, la relación habría sido otra".

*La aceptación. Cuando se reconoce que las cosas son como son y ya no hay posibilidad de modificarlas, se empieza a elaborar el duelo. "Aceptar no es lo mismo que resignarse —advierte Salinas—. En la resignación uno sigue enojado con la situación, en cambio, en la aceptación nos entregamos a lo que aconteció, aunque contradiga nuestra idea de lo que debería haber sido", concluye.

domingo, agosto 01, 2010

disfruta de los momentos...

Cada dia despiertas, es importante en tu vida. ese día es mejor que el anterior.. Los momentos mas insignificantes, son los que mas valor tienen. disfruta tu dia.




Moments
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Radiolab presents: Moments by Will Hoffman. This films is a celebration of life that was inspired by David Eagleman's book, Sum.